Barrancos. Los pioneros de Guara
- T. Delàs
- 29 ago 2025
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 2 ene
Agosto 2025
La Sierra de Guara es reconocida mundialmente como un paraíso para los amantes de deportes de aventura y naturaleza. Su impresionante sistema de cañones, gargantas y barrancos tallados por milenios de erosión fluvial la han convertido en un referente internacional.

Los primeros pobladores y exploradores
La presencia humana en la Sierra de Guara se remonta a tiempos prehistóricos, como atestiguan las numerosas pinturas rupestres encontradas en abrigos como los de Arpán, Mallata o Barfaluy.
Durante siglos, los habitantes locales de pequeños pueblos como Rodellar, Lecina o Alquézar conocían los senderos y barrancos como parte de su vida cotidiana. Pastores, carboneros y cazadores fueron los verdaderos pioneros en recorrer estos parajes, aunque su conocimiento quedaba restringido al ámbito local y se transmitía oralmente

Primeras exploraciones documentadas

Guara ha sido poco documentada a lo largo de la historia. Las primeras referencias aparecen en obras geográficas y botánicas del siglo XVIII. El botánico aragonés Ignacio Jordán de Asso, en su " Synopsis stirpium indigenarum Aragoniae" (1779), menciona algunas especies vegetales propias de la sierra, lo que indica que ya realizaba exploraciones científicas en la zona.
Es en el siglo XIX cuando comienzan las exploraciones más sistemáticas. El geógrafo francés Franz Schrader realizó estudios cartográficos de los Pirineos, incluyendo la Sierra de Guara, entre 1866 y 1918. Su trabajo contribuyó enormemente al conocimiento geográfico de la región.
Lucien Briet, tal como se relata en otro post, "Bellezas del Alto Aragón" , fue una figura fundamental en el descubrimiento de Guara, pero, a pesar de sus publicaciones y fotografías, la región permaneció durante décadas muy aislada, olvidada del mundo.
Antonio Ubieto y la espeleología
El desarrollo del barranquismo en la Sierra de Guara está estrechamente ligado a la espeleología, ya que muchos de los barranquistas que llegaron a la zona eran también espeleólogos experimentados. En este ámbito, un nombre clave es el de Antonio Ubieto, un espeleólogo y geólogo aragonés que a lo largo de las décadas de 1960 y 1970, exploró muchas de las cuevas y simas de la sierra, y en sus investigaciones descubrió importantes conexiones entre los sistemas subterráneos y los barrancos superficiales. Su trabajo ayudó a comprender mejor la geología del lugar, lo que fue esencial para que los barranquistas pudieran planificar sus expediciones con mayor seguridad y conocimiento del terreno. Muchas de las cuevas descubiertas por Ubieto, como la Sima del Yaso o la Cueva de Chaves, son ahora lugares emblemáticos tanto para la espeleología como para el barranquismo en la región.
Los orígenes del barranquismo

A partir de los años 50, los exploradores locales empezaron a explorar los barrancos de la Sierra de Guara. La dimensión deportiva dio un salto en 1954 con el descenso de la Canal del Palomo (Vadiello) por un grupo de Peña Guara, es considerado el primer descenso deportivo de un barranco en España. Aquella jornada, 29 de agosto de 1954, está bien documentada y fue conmemorada por el club décadas después.
Pierre Minvielle, À la découverte de la Sierra de Guara
En paralelo, Pierre Minvielle escribía la primera guía sobre los cañones y difundía los atractivos de la Sierra de Guara en múltiples conferencias.

Pierre Minvielle (1927-2004) fue una figura polifacética y fundamental para el descubrimiento deportivo de Guara. Nacido en Pau, Francia, Minvielle era geógrafo, escritor, fotógrafo, espeleólogo y montañero, con una pasión desbordante por la exploración de territorios poco conocidos.
En 1972, Minvielle publicó "À la découverte de la Sierra de Guara", considerado el primer trabajo específico dedicado a la exploración de sus cañones. Este libro fue revolucionario porque documentó con detalle múltiples barrancos que hasta entonces solo conocían los habitantes locales, estableció sistemas de clasificación para los descensos, proporcionó información técnica precisa para los practicantes del barranquismo e incluyó fotografías que mostraban la espectacular belleza de estos espacios naturales
Minvielle documentó los siguientes barrancos principales:

Barranco de Mascún
Gorgas del río Alcanadre
Barranco de la Peonera
Garganta de Escuaín
Barranco de Formiga
Barranco de Gorgas Negras
Garganta de Fabana
Cañón del río Vero
Minvielle no se limitó a explorar Guara, sino que fue un pionero del barranquismo en general, escribió más de 40 libros sobre montañismo, espeleología, piragüismo y otras actividades al aire libre. Su libro "Gorges et Canyons" (1977) es considerado uno de los textos fundacionales a nivel internacional. Además, contribuyó a la difusión del término "canyoning" que hoy se utiliza universalmente.
Gran despegue, años 60-70.
El gran despegue llegó en los años 60 y 70, cuando equipos franceses primero y grupos españoles después bajaron al fondo de los cañones con técnicas procedentes de la espeleología y la montaña. Fechas señeras: Gorgas Negras (1973), Mascún (1974) u Oscuros del Balced (1976).

Otro francés, Jacques Marion, continuó el trabajo de Minvielle explorando sistemáticamente los barrancos de Guara durante la década de 1970. Marion documentó nuevas rutas y contribuyó enormemente a la popularización de esta actividad entre los aventureros franceses.
Otros nombres destacados son Christian Abadie, que guió a centenares de compatriotas que redescubrieron los barrancos de Guara, Patrick Berhault, Bernard Rousseau y Jean Louis Fenouil
La publicación de libros y guías especializadas, tanto en Francia como en España, fue clave para popularizar la Sierra de Guara entre los barranquistas. Uno de los libros más influyentes fue "Canyons du Haut Aragon", publicado por Bernard Rousseau en los años 80. Esta guía, que detallaba muchos de los principales descensos de la región, fue un auténtico referente para los primeros barranquistas europeos que se aventuraban a explorar Guara.
Patrick Gimat

La figura que revolucionó definitivamente el barranquismo en Guara fue Patrick Gimat. Este guía francés se instaló en la región a principios de los años 80 y fundó en Alquézar la primera empresa dedicada al descenso de barrancos que fue la semilla de lo que luego se convertiría en un sector económico importante para la comarca. Gimat no solo exploró y documentó nuevos recorridos, sino que también desarrolló técnicas específicas para el descenso de los cañones de Guara, caracterizados por tener menos agua pero más saltos que los de otras regiones.
En 1982, Gimat publicó "Sierras y Cañones de Guara", considerada la biblia del barranquismo en la zona. Esta guía, con numerosas reediciones y actualizaciones, sigue siendo referencia obligada para los practicantes de esta actividad.
Además, Gimat colaboró activamente con las autoridades locales y regionales en el proceso que culminaría con la declaración del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara en 1990, aportando su conocimiento del territorio y su visión sobre cómo compatibilizar la conservación con el desarrollo de actividades deportivas.
En su guía "Sierras y Cañones de Guara" (1982), documentó con mucho mayor detalle:

Barrancos del río Mascún
Barrancos del río Alcanadre
Barrancos de la Peonera
Barrancos del río Balced
Barrancos de la cuenca del Vero
Barranco de Fornocal
Barranco de los Oscuros de Balced
Barranco de Gorgonchón
Barranco de Portiacha
Barrancos de la zona de Rodellar: Andrebot, Cueva Cabrito y otros menores.
Barranco de San Martín
Barranco de Escomentué
Barrancos de Letosa
Barranco de Lúsera
Publicaciones en español
Aunque los franceses fueron pioneros, pronto se sumaron exploradores españoles. Ramón Oliva y José Luis Terraza realizaron importantes contribuciones al conocimiento de los barrancos de Guara en los años 80. En 1986, publicaron "Guía de Cañones, Gargantas y Desfiladeros de la Sierra y los Cañones de Guara", la primera guía exhaustiva escrita por españoles.
Apoyo de la comunidad local

No podemos olvidar el papel de la comunidad local sin los cuales no habría sido posible desarrollar absolutamente nada. Aquí merece la pena destacar el papel de Casa Florentino, que era el único bar que existía en Rodellar cuando empezaron a llegar los primeros exploradores y aventureros, en Bierge, Casa Carretero, hoy conocido como Hospedería de Guara, y Casa Ferrer, en Alquezar, Casa Pardina, hoy Mesón del Vero y la Fonda Narbona, el Mesón de Colungo o el pionero camping de Lecina
Reconocimiento al pasado y futuro prometedor.
La Sierra de Guara con más de 500 barrancos, 60 de ellos catalogados, continúa escribiendo su historia, con nuevas generaciones de barranquistas que abren nuevas vías, y heredan no solo las rutas y técnicas de los pioneros, sino también su compromiso con la conservación y el desarrollo sostenible de estos espacios únicos.

Medio siglo después de aquellas primeras exploraciones de Minvielle, la Sierra de Guara se mantiene como referente mundial del barranquismo. Los nombres de sus pioneros permanecen en la memoria colectiva de quienes disfrutan de estos espacios, y sus métodos de documentación y desarrollo siguen siendo modelo para nuevos destinos.
Desde Apartamentos Rurales Rad Icarium queremos expresar nuestro reconocimiento a todos ellos.




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