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Las grullas, viajeras del cielo que anuncian el cambio de estación

Febrero 2026

Cada año, cuando el otoño comienza a teñir de ocres los paisajes, y cuando los primeros brotes anuncian la primavera, un sonido inconfundible rompe el silencio del cielo.

La majestuosa figura de la grulla, Andreas Trepte, CC BY-SA 2.5, via Wikimedia commons

Es el trompeteo profundo y vibrante de miles de grullas que surcan las alturas en perfectas formaciones en V. Es uno de los grandes espectáculos de la naturaleza, y Aragón tiene el privilegio de ser uno de los escenarios más extraordinarios de este viaje sin fin.

Retrato de una dama gris

En Europa, la especie más habitual es la grulla común. Andreas Weith, CC BY-SA 4.0, vis wikimedia commons

Las grullas pertenecen a la familia Gruidae y son aves de gran tamaño, elegantes y fácilmente reconocibles. En Europa, la especie más habitual es la grulla común (Grus grus).

La grulla común es una de las aves más grandes y elegantes. Puede superar el metro de altura y su envergadura alar es de más de dos metros. Su plumaje grisáceo con tonos más oscuros en las alas le permite mimetizarse con los campos labrados.  Sin embargo, su rasgo más distintivo es su cabeza, una cara blanca y negra coronada por una mancha roja carmesí de piel desnuda en la parte superior.

un rasgo característico es su cara blanca y negra coronada por una mancha roja carmesí. en Billington, CC BY-SA 3.0, via wikimedia commons 

Las patas son largas y oscuras, perfectas para caminar por zonas húmedas, y el pico, recto y robusto, sirve tanto para escarbar en el suelo como para atrapar pequeñas presas.

El cuello y las patas, largos y finos, le dan una elegancia natural tanto en vuelo como en tierra. A pesar de su envergadura cuando se posa sobre los campos parece que no pesa.

Las patas son largas y oscuras de la grulla, perfectas para caminar por zonas húmedas, y el pico, recto y robusto, sirve tanto para escarbar en el suelo como para atrapar pequeñas presas. Andreas Trepte, CC BY-SA 2.5via wikimedia commons

Es sorprendentemente ligera y aerodinámica. Su vuelo es majestuoso,  batidas de alas lentas y profundas, cuello y patas completamente extendidos, que las distingue claramente de las cigüeñas o las garzas.

El vuelo de la grulla es majestuoso,  batidas de alas lentas y profundas, cuello y patas completamente extendidos, que las distingue claramente de las cigüeñas o las garzas. Diego González Dopico, CC BY 4.0, via wikimedia commons

Viajan de día y de noche, y su grito, un trompeteo grave y estridente que puede escucharse a varios kilómetros de distancia, les ayuda a mantener la cohesión del grupo y a orientarse durante la noche. Este sonido es uno de los elementos más reconocibles de la especie

Comportamiento social. Danza y fidelidad

Las grullas son aves altamente sociales. Viven, migran y se alimentan en grupos que pueden llegar a ser enormes. Son conocidas por ser monógamas. Una vez que forman una pareja, suelen permanecer juntas de por vida. Esta unión es tan fuerte que viajan juntas, crían juntas y se protegen mutuamente durante las agotadoras migraciones.

Las grullas son monogamas. Una vez que forman una pareja, suelen permanecer juntas de por vida. Una vez que forman una pareja, suelen permanecer juntas de por vida.  Una vez que forman una pareja, suelen permanecer juntas de por vida. Una vez que forman una pareja, suelen permanecer juntas de por vida.Zeynel Cebeci, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Uno de los comportamientos más bellos es su danza nupcial. Saltos, reverencias, batidas de alas y movimientos sincronizados forman un ritual que parece coreografiado. El cortejo no ocurre solo entre jóvenes que se conocen, las parejas consolidadas también danzan, como si cada primavera renovasen su compromiso.

Caracteristica cabeza de la grulla con la mancha roja en la parte superior. Andreas Eichler, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Durante la época de reproducción, que tiene lugar en el norte de Europa y Asia, construyen nidos sencillos en el suelo en zonas húmedas como marismas, turberas o lagunas poco profundas. La hembra pone generalmente dos huevos. Ambos progenitores participan en la incubación y en el cuidado de los pollos, que aprenden la ruta migratoria acompañando a sus padres durante el primer viaje.

Alimentación. Oportunista y adaptable

Grulla buscando alimento en el agua.  Andreas Eichler, CC BY-SA 4.0,

Las grullas son aves oportunistas y omnívoras. Su dieta incluye semillas y cereales, bellotas, raíces y tubérculos, insectos y pequeños vertebrados

En la península ibérica, durante el invierno, su alimentación depende en gran medida de las bellotas de las dehesas y de los restos de cultivos agrícolas, especialmente maíz y cereal.

Hábitat, entre humedales y campos abiertos

Grulla sobre un humedal. Andreas Eichler, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Las grullas necesitan entornos abiertos que les permitan detectar posibles depredadores.

Sus hábitats preferidos son humedales, lagunas y zonas encharcadas donde descansar y beber, praderas y campos agrícolas, especialmente aquellos con cereal, maíz o restos de cosecha y bosques abiertos o zonas de transición, donde encuentran refugio y tranquilidad. Son muy fieles a sus lugares de descanso y suelen regresar a los mismos sitios cada año.

Las grullas duermen de pie, con las patas en el agua. Zeynel Cebeci, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Durante la noche buscan áreas seguras, generalmente lagunas o embalses con poca profundidad, donde descansan en grupo protegidas de depredadores terrestres. Duermen de pie, con las patas en el agua. Si un depredador se acerca, las vibraciones del agua las alertan antes de que llegue a verlas. Es un sistema de alarma natural increíblemente eficiente, heredado de millones de años de evolución.

Las grullas son tremendamante sociables. Zeynel Cebeci, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

En época de cría, las grullas habitan humedales del norte de Europa, marismas, pantanos boreales y orillas de lagos en Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, Polonia y Rusia. En invierno buscan zonas abiertas, llanuras cerealistas y humedales de zonas templadas.

En España, su presencia está muy ligada a las grandes zonas húmedas del interior peninsular, como Gallocanta, Doñana o las dehesas extremeñas.

Migraciones. Un viaje épico

La migración de la grulla común es uno de los espectáculos naturales más impresionantes de Europa. Cada año miles de grullas emprenden un viaje que parece imposible, recorren miles de kilómetros entre sus áreas de cría en el norte, Escandinavia, Rusia, países bálticos, y sus zonas de invernada en el sur, principalmente España y el norte de África.

Grullas en vuelo. Sergey Khm, CC BY 4.0,  via wikimwedia commons

Utilizan la misma ruta migratoria año tras año. Ésta no es instintiva, sino aprendida, los pollos hacen el primer viaje junto a sus padres y así memorizan los puntos clave.

La grulla común utiliza tres grandes rutas migratorias en Europa. La ruta oriental sale de  las estepas rusas, cruza Turquía y llega hasta Etiopía y Egipto. La ruta central nace Polonia y atraviesa Italia y los Balcanes hasta el norte de África. Y la ruta occidental, la que nos interesa a nosotros, va desde las zonas pantanosas del norte de Alemania, Finlandia, Suecia y Noruega hasta Aragón, Andalucía y Extremadura.

Las grullas son aves altamente sociales. Viven, migran y se alimentan en grupos que pueden llegar a ser enormes. Virginia~huwiki, CC BY-SA 4.0 via wikimedia commons

Las grullas de la ruta occidental migran dos veces al año. En otoño, entre octubre y noviembre, descienden desde el norte hacia los cuarteles de invernada en la Península Ibérica y el norte de África huyendo del frío ártico hacia el sur en busca de comida.

En primavera, entre finales de febrero y marzo, regresan a sus áreas de cría para aprovechar la explosión de vida del verano nórdico.

El paso de los Pirineos es el momento más espectacular, si hay temporal de nieve en la cordillera, las bandadas se acumulan al sur en espera de condiciones favorables, creando concentraciones extraordinarias.

El vuelo en V

Caracteristico vuelo en V de las grullas durante la migración. Gllawm, CC BY-SA 4.0,via wikimedia commons

Durante estas migraciones pueden recorrer más de 3.000 kilómetros. Para ahorrar energía vuelan formando la clásica estructura en V, que reduce la resistencia del aire y facilita el desplazamiento del grupo.

Su famosa formación en “V”  es una arquitectura perfecta, reduce el gasto energético, facilita la comunicación y permite que los individuos se turnen en la posición de cabeza, la más exigente físicamente.

Desde tierra, esa V parece una firma en el cielo, un recordatorio de que la naturaleza aún guarda secretos que no hemos descifrado.

Aragón. Tierra de paso, tierra de pausa

Bello grupo de grullas posadas sobre un campo. Вых Пыхманн, CC BY-SA 3.0, via wikimedia commons

Aragón es una tierra privilegiada en el mapa de la migración de las grullas. La comunidad alberga algunos de los lugares de concentración más importantes de Europa occidental, y la especie puede observarse en distintos puntos durante prácticamente todo el invierno.

La Laguna de Gallocanta, el gran santuario

Concentración de grullas en una laguna. Rafklim, CC BY-SA 3.0, via wikimwdia commons

La gran protagonista es la Laguna de Gallocanta, situada entre las provincias de Zaragoza y Teruel, a unos 1.000 metros de altitud. Es la laguna salada más grande de Europa occidental y el principal dormidero de grullas del Paleártico occidental. En noviembre y febrero se registran las mayores concentraciones, con picos que han superado las 100.000 aves en una sola noche.

Los amaneceres y atardeceres en Gallocanta son un espectáculo que no se olvida, miles de grullas levantan el vuelo o regresan a dormir al mismo tiempo, y el sonido es tan poderoso que parece que la tierra respira.

Bandanda de grullas al amanecer levantando el vuelo. Aneta p, CC BY 4.0, via wikimedia commons

Montmesa, lugar de descanso

En la provincia de Huesca, el embalse de La Sotonera y la Alberca de Alboré, en Montmesa, Hoya de Huesca, son el segundo gran punto de concentración provincial, llegando a albergar en ocasiones hasta 40.000 ejemplares.

Sierra de Guara, un corredor de viento y memoria

La Sierra de Guara con sus barrancos, sus lomas suaves y su luz limpia, es un pasillo natural para las grullas. Aunque no se concentran como en Gallocanta, el tránsito por sus cielos es constante durante los periodos de migración.

Caracteristico vuelo de las grullas, pico y patas extendidas. Prasan Shrestha, CC BY-SA 4.0,

Guara es un corredor entre la depresión del Ebro y los Pirineos, una ruta directa hacia los pasos pirenaicos que las grullas utilizan para ir o venir del norte de Europa. Además las corrientes térmicas de la zona les ayudan a ganar altura sin esfuerzo

Es relativamente frecuente observar y escuchar grullas atravesando el cielo, especialmente en días despejados y con condiciones meteorológicas favorables. Suelen desplazarse a gran altura, aunque en ocasiones pueden descender para orientarse o buscar áreas de alimentación temporal.

Los mejores momentos para observar su paso en Guara suelen coincidir con madrugadas y atardeceres durante los periodos migratorios y días con viento favorable del norte en otoño o del sur en primavera.

Grullas volando en formacion . Prasan Shrestha, CC BY-SA via wikimedia commons 4.0,

Se pueden ver en zonas elevadas, áreas abiertas y en general en cualquier punto con horizonte amplio hacia el norte o el sur. En particular puedes observarlas sin desplazarte sentado cómodamente en la terraza o en el jardín de nuestros apartamentos.

Muchas veces la experiencia comienza con el sonido antes de poder verlas. Su característico trompeteo permite localizar las bandadas incluso cuando vuelan a gran altura.

El milagro de mirar al cielo

Ver grullas es un acto sencillo y, al mismo tiempo, extraordinario. No hace falta ser experto, ni llevar prismáticos, ni conocer su biología. Basta con detenerse, con levantar la vista, con dejar que su paso nos recuerde que el mundo aún guarda ritmos que no controlamos, pero que podemos celebrar.

Pareja de grullas volando elegantemente. Prasan Shrestha, CC BY-SA 4.0, via  wikimedia commons

Cuando las grullas cruzan Aragón, el cielo se convierte en un libro abierto. Y cada bandada escribe una frase nueva, una que habla de viajes, de memoria, de regreso y de la belleza de seguir un camino que se repite, pero nunca es igual.


1 comentario

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Simeon
21 feb
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Bella explicación de este ave y del bonito espectáculo del que somos afortunados en poder ver y disfrutar cada año,gracias

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