top of page

Apartamentos Rurales Rad Icarium. Alquezar. Sierra de Guara

logo Apartamentos Rurales Rad Icarium. Alquezar. Sierra de Guara
contacto por medio de whatsapp

+34 660 699 789

Las Tordas hay que cogerlas cuando pasan

Actualizado: 27 feb

Febrero 2026

En otoño en el somontano en Barbastro y otros lugares del norte de España como Cataluña, Valencia e Islas Baleares  aparece un pájaro pequeño al que en esta zona llamamos TORDA. 

Christiatorda alirroja posada en un arbol. CC BY-SA 2.0, via wikimedia commoms

Torda es el nombre popular local que no se corresponde con una única especie científica sino que en distintas comarcas se aplica a varios zorzales, e incluso a otros túrdidos. Mayoritariamente la denominación "torda" o "tordo" se usa popularmente para referirse al zorzal común (Turdus philomelos), aunque a veces también se aplica a otras especies del género Turdus como el zorzal charlo (Turdus viscivorus) o el zorzal alirrojo (Turdus iliacus).

En el Somontano los más comunes son el zorzal alirrojo y el zorzal común.

 

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)

Llega  masivamente al inicio del invierno, coincidiendo con las primeras bajadas de temperatura.

Características

Tiene un tamaño compacto (20-22 cm). Es una de las tordas/zorzales más pequeños de Europa  y el más pequeño de los que vemos en Aragón.

tora alirroja en el suelo. Andrey Gulivanov, CC BY 2.0 via wikimedia commons

Su rasgo más distintivo es una ceja blanca muy marcada (superciliar), que le da una expresión contrastada. Su pico es fino, amarillento con la punta más oscura.

Presenta un dorso de color pardo oliváceo uniforme, pecho y flancos claros, muy estriados de marrón oscuro, axilares de color rojo-anaranjado intenso, de ahí su nombre y tiene una mancha rojiza intensa en los costados y bajo las alas, visible sobre todo cuando vuela.

Voz

torda alirroja observando el paisaje, Andrey Gulivanov, CC BY 2.0 via wikimrndia commons

Presenta un reclamo típico en vuelo, un “tsiiip” agudo y fino, muy reconocible.

Su canto, que emite sobre todo en zonas de cría, es melancólico y suave, menos potente que el del zorzal común.

Comportamiento

Es muy gregario en invierno, formando bandas a menudo mezclados con otros zorzales. Prefiere zonas de matorral denso, setos con bayas y olivares.

Suele alimentarse en el suelo, buscando lombrices, insectos y bayas (endrino, majuelo, escaramujo). Es más desconfiado que otras tordas, levanta el vuelo con facilidad.

.

Zorzal común (Turdus philomelos)

También puede verse en invierno, aunque algunos están todo el año.

Características

Es un ave de tamaño medio, mide de 20 a 23,5 cm de largo y tiene un peso de 50-107 gramos. Algo más grande que el alirrojo.

torda comun escrutando el horizonte, Fernando Losada Rodríguez, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Tiene las regiones dorsales de color pardo y el pecho claro de color amarillento con manchas oscuras redondeadas, generalmente de color café. Destaca una franja anaranjada en la parte interna de las alas especialmente visible cuando vuela.

Un canto excepcional, potente y romántico

el bello canto de la torda comun, Schoenbaer, CC BY 3.0, via wikimedia commons

Su canto es poderoso y demuestra una cierta actitud romántica cuando entre octubre y noviembre se le puede oír cantar al atardecer desde un árbol o posadero, animado por los rayos del sol poniente. Incluso cambia de rama para poder seguir recibiendo en su cuerpo las últimas luces del ocaso.

Se compone de una serie de frases musicales altas y claras, repetidas de dos a cuatro veces como "filip filip filip codidio codidio quitquiquit tittit tittit tereret tereret tereret". Lo curioso es que un macho puede tener un repertorio de más de cien frases, muchas de las cuales pueden ser copiadas de sus padres y de pájaros vecinos 

torda comun posada en el suelo. Andrey Gulivanov, CC BY 2.0, via wikimedia commons

Ha sido apreciado por sus notables facultades canoras, siendo convertido en pájaro de jaula por muchos que lo han calificado de un canto aún más melodioso y aflautado que el del propio ruiseñor. ¡Imagínate, comparado con el ruiseñor!

Ese recuerdo que tenemos del canto agradable del zorzal en el Somontano  era al atardecer de otoño, cuando empezaban a llegar y ocupar los olivares y campos, llenando el aire con esas melodías repetitivas tan características

Comportamiento  

En invierno es común verlos en bandadas, a veces mezclados con otras especies de zorzales. Suele desplazarse por el suelo, aunque se posa en la parte más alta de arbustos y árboles para cantar.

torda comun con un gusano en el pico, Iain from Scotland, CC BY 2.0, via wikimedia commons

Consume una gran variedad de invertebrados, especialmente lombrices y caracoles, así como frutas blandas y bayas. Tienen un comportamiento muy particular: a menudo usan una piedra favorita como "yunque" para romper la concha del caracol, dejando montones de conchas rotas alrededor de estas piedras.

En otoño e invierno se vuelven más frugívoros, y en la Península prefieren los frutos de acebos, olivos, enebros, sabinas y lentiscos, de ahí su presencia habitual en olivares.

Hábitat y distribución

Ambas especies son invernantes  aunque el zorzal común suele prolongar más su estancia en la península y algunos individuos pueden residir todo el año en la zona.

. Andrey Gulivanov, CC BY 2.0, via wikimedia commons

Crían en los bosques boreales del norte de Europa y Asia  y en invierno migran hacia el sur, siendo común en la península Ibérica durante esa época, especialmente en campos, praderas, setos y olivares.

Presencia en el Somontano

bandada de tordas en vuelo. Rob Hille, CC BY-SA 3.0,  via wikimedia commons

Son invernantes regulares en la zona. Llegan desde Escandinavia e Islandia entre octubre y noviembre, y permanecen hasta marzo. Suelen verse en bandos mixtos con otros zorzales.

En el Somontano los mejores lugares para avistarlos son las áreas con setos bien desarrollados, linderos de campos con vegetación arbustiva y zonas de transición entre cultivos y monte bajo. Los olivares con vegetación natural en los márgenes también pueden albergar pequeños grupos

Captura

En muchas zonas rurales del Somontano y, en general, del valle del Ebro y la cornisa mediterránea,  la torda (el zorzal)  fue durante décadas una pieza menor de aprovechamiento tradicional.

torda alirroja con sus polluelos

La  captura de zorzales fue un recurso invernal fundamental que conectaba la ornitología con la historia socioeconómica rural del Somontano

Para muchas familias del Somontano, especialmente en las zonas de sierra y media montaña, la llegada masiva de zorzales entre octubre y marzo  podía representar una pequeña fuente de ingresos de recursos económicos y  proteicos invernales nada desdeñable.

Representaban un complemento alimentario en invierno, cuando escaseaban otros alimentos frescos. Los zorzales proporcionaban proteína animal accesible para las familias.

Eran también un producto comercializable y de trueque. Los zorzales capturados se vendían en mercados locales y comarcales, generando ingresos monetarios en la época de menor actividad agrícola. Eran los choferes y cobradores de la Alto Aragonesa los encargados de recoger las tordas que comercializaban en Barbastro

torda comun comiendo bayas, Anniewatsonn, CC BY-SA 4.0, via wikimedia commons

Las técnicas de captura se transmitían de generación en generación. Se utilizaban distintos métodos entre los que destaca ‘la barraca’ de los que hablaremos largo y tendido en otro post.

Esta práctica prácticamente desapareció en el Somontano entre los años 70-80 del siglo XX por la mejora del nivel de vida rural, las prohibiciones legales, Directiva Aves Europea, el cambio en los hábitos alimentarios y el envejecimiento de los practicantes tradicionales

Hoy esta relación económica con los zorzales forma parte de la memoria etnográfica de la comarca, aunque aún perviven algunos conocimientos tradicionales sobre rutas migratorias y comportamiento de estas aves entre la población mayor.

La torda en la cocina campesina

Los zorzales eran realmente considerados un manjar en la cocina tradicional, y la receta  con cebolla a fuego lento en el hogar  era una de las preparaciones más típicas. Era una carne escasa, por tanto, tratada con respeto.

Se cocinaba sencillamente, sin especias caras. El objetivo era realzar el sabor, no ocultarlo. Se aprovechaba todo, apenas había desperdicio. La cebolla era clave porque aportaba dulzor, daba jugosidad y permitía estirar el plato,

Muchos testimonios coinciden en que la cebolla era tan importante como la torda.

A continuación describo formas tradicionales de preparación, tal como se recuerdan en la cocina rural. .

La preparación tradicional.

Tordas con cebolla

Es, con diferencia, la forma más recordada. La forma más clásica de cocinarlos,  era guisándolos a fuego lento. La receta típica lleva cebollas, pimiento verde, zanahoria y tomate triturado. Se pochaban las cebollas en abundante aceite de oliva virgen, se añadían ajos, las verduras  y luego los zorzales, todo a fuego muy lento y con la sartén tapada 

tordas con cebolla, la receta tradicional

El secreto estaba precisamente en eso, la paciencia. Se ponían en una sartén o paella con abundante aceite, ajos, laurel y un vaso de vino blanco y se dejaban hacer lentamente hasta que la carne quedaba tierna y la salsa se reducía. 

Otras preparaciones tradicionales

Aunque la versión en salsa con cebolla era la más popular, también había otras formas de prepararlos

Arroz con tordas

arroz con tordas, una paella especial

Se doraban primero los pájaros con ajos y vino blanco, y luego se añadían a un arroz con verduras y azafrán. Era como una paella especial.

Fritas con ajillo

tordas fritas con ajillo, sabrosas y crujientes

Limpios de plumas e interiores, abiertos a la mitad, fritos con abundante aceite, ajos sin pelar, guindilla y laurel. Se acompañaban con pan y vino. Era un plato más “de paso”, menos elaborado

Tordas estofadas

tordas estofadas, una coción a fuego lento

Se cocinaban en cazuela con cebolla, ajo, vino, algo de agua o caldo, Era una cocción lenta, casi de guiso, muy habitual cuando se cocinaban varias juntas.

Tordas en escabeche

Era menos frecuente pero servía para conservarlas algunos días. Se cocinaban con vinagre suave, aceite y laurel.

Un manjar de temporada

La torda, sobre todo, con cebolla era considerada un auténtico manjar. La carne del zorzal, que se alimenta de bayas y frutos silvestres, tiene un sabor muy característico y delicado. Y sí, la salsa que quedaba después de cocinarlos lentamente con toda esa cebolla y verduras era para mojar pan sin parar.

tordas en escabeche, permitían conservarlas varios dias

Esos recuerdos de las abuelas cocinándolos despacio, siempre en el hogar  con ese olor llenando la casa en otoño e invierno, son parte de la memoria gastronómica de los pueblos del Somontano y de toda la zona.

Por qué se recuerdan como un manjar

Se trataba de una carne oscura y sabrosa, comparable a la de caza mayor en pequeño, complementado con la alimentación natural del ave, aceitunas,o bayas.

Era un plato excepcional, se comían pocas tordas y en ocasiones señaladas.

Se les asociaba además al invierno, el hogar, el fuego bajo y las comidas compartidas

Más que un plato, era una experiencia ligada a la memoria, al frío y a la supervivencia digna.

La importancia de la torda en el mundo rural

En el medio rural tradicional, la caza de la torda no era anecdótica, suponía un ingreso complementario, pequeño pero constante, que no sacaba a nadie de la pobreza, pero ayudaba a pagar aceite, sal, vino o jabón y permitía “ir tirando” en invierno

torda alirroja construyendo el nido

Era especialmente importante para jornaleros sin trabajo invernal, familias con poco terreno y personas mayores

En muchos pueblos se decía que “no daba para vivir, pero ayudaba a no pasar hambre”.

El zorzal tenía prestigio culinario, estaba mejor considerado que otras aves pequeñas y se asociaba a días señalados

La torda era, a la vez comida, mercancía y reserva de valor estacional

Las tordas hay que cogerlas cuando pasan

torda alirroja con su caracteristico color rojizo, Andrey Gulivanov, CC BY 2.0 via wikimrndia commons

Esta frase, aún muy popular, dicha muchas veces con la tradicional retranca del país, encierra una buena parte de la filosofía de la zona. Significa que hay que estar presto y dispuesto para aprovechar las oportunidades cuando se presentan y que no se puede pretender llevar a buen término cometidos cuando no es el momento adecuado.

Desde Apartamentos Rurales Rad Icarium queremos hacer patente nuestro afecto y deseo de conservación por un ave tan singular y representativa así como nuestro respeto y memoria a las antiguas actividades ligadas a las tordas.


1 comentario

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Invitado
28 feb

Interesante descripción de no tan antiguos tiempos

Me gusta
bottom of page