El silencio del granito: Monumento al Siglo XX en Abiego
- T. Delàs
- 9 ene
- 5 Min. de lectura
Enero 2026
En el corazón del Somontano, donde la llanura oscense empieza a ondularse para saludar a la Sierra de Guara, se encuentra una de las obras más enigmáticas del arte contemporáneo español. No está en un museo, no tiene vigilantes y no hay paredes que la limiten.

Es el Monumento al Siglo XX, una intervención que nos obliga a mirar el paisaje con otros ojos.
Desconocida para muchos, vale la pena desviarse del camino para sumergirse en este conjunto singular.
Está compuesta por 20 estelas de granito rosa de O Porriño, dispuestas en una cuadrícula perfecta que actúan como un marco para las montañas del fondo. Las piedras, escarpadas y luego recompuestas a la tierra, emergen verticales hasta casi 4 m de altura, creando un espacio físico y mental que cambia según quién lo mira y desde qué lugar. Esta cualidad dinámica de la obra es uno de sus aspectos más fascinantes.

Desde la distancia, el conjunto puede leerse como un muro continuo que sostiene el horizonte, un paralelismo con estructuras megalíticas antiguas. Sin embargo, al acercarnos, las estelas se abren, alejándose más unas de otras, el espacio se transforma en un interior acogedor, casi arquitectónico, donde es posible pasear entre las piezas, podemos caminar dentro, y encontrarnos rodeados de piedra y paisaje a la vez.
El land art, el arte nace del territorio
El land art, también llamado earth art o arte de la tierra, es una corriente del arte contemporáneo que surgió en los años 60 y propone que la propia naturaleza sea parte del proceso creativo.
Los artistas abandonan las galerías y museos para crear obras directamente en el paisaje natural, utilizando tierra, piedra, agua u otros elementos naturales para elaborar piezas que solo existen, o se comprenden, plenamente en su entorno.

Apareció en parte como reacción contra la comercialización del arte y el sistema de galerías. Al crear obras de gran escala en lugares remotos, muchas veces inaccesibles o difíciles de visitar, los artistas cuestionaban la idea misma de la obra de arte como objeto de consumo.
En este sentido, el Monumento al Siglo XX es un ejemplo de land art adaptado al paisaje del Somontano, no compite con el entorno, sino que lo incorpora, lo ordena y lo hace visible desde otras perspectivas.
Arte y Naturaleza. Un museo infinito
El Monumento al Siglo XX no nació de forma aislada. Está integrado en el ambicioso programa Arte y Naturaleza impulsado por la Diputación Provincial de Huesca desde 1994. Este proyecto pionero ha convertido el territorio oscense en una galería al aire libre donde el arte contemporáneo dialoga directamente con el paisaje natural.
La iniciativa buscaba crear una colección única que explorara las relaciones entre el arte y la naturaleza, utilizando como marco geográfico la diversidad paisajística de la provincia de Huesca. Los artistas seleccionados tuvieron libertad para elegir la ubicación de sus obras y diseñar intervenciones específicas para cada emplazamiento, con el único condicionante del propio terreno y el presupuesto disponible.

La obra debía dialogar con el terreno, el entorno y el clima de su ubicación, trascendiendo la lógica del museo para fundirse con la geografía viva.
Otras piezas de este programa de las que hablaremos otro día son:
A Circle in Huesca de Richard Long. Maladeta, 1994

Mesa de picnic para Huesca de Siah Armajani. Valle de Pineta, 2000
Árboles como arqueología de Fernando Casás. Piracés. Monegros, 2003
Three Sun Vessels for Huesca de David Nash. Berdún, 2005

As árvores florescem em Huesca de Alberto Carneiro. Chopera de Belsué, 2006
Plan de Per Kirkeby. Cabañera de la montaña, Plan, 2009
El Centro de Arte y Naturaleza (CDAN), diseñado por Rafael Moneo e inaugurado en 2006, funciona como sede institucional y espacio de investigación de este proyecto.
Ulrich Rückriem: Escultor de la piedra esencial
Para entender el Monumento del Siglo XX, hay que entender a su autor.
Ulrich Rückriem (Düsseldorf, 1938) no es un escultor de cincel y detalle figurativo. Su aproximación a la escultura es profundamente singular, comenzó su formación en la cantera de la catedral de Colonia, donde aprendió el oficio tradicional antes de estudiar arte en escuelas alemanas y convertirse en una figura destacada de la escultura contemporánea europea.
Procedente de la tradición de la piedra tallada, ha desarrollado una obra muy ligada al entorno, donde la colocación y el ritmo de los volúmenes son tan importantes como los elementos. Su filosofía se basa en el respeto absoluto al material.

Desde finales de los años 60 ha trabajado principalmente con grandes bloques de piedra y desde 1994 frecuenta principalmente la cantera gallega de Blokdegal en Porriño, donde se realizan sus grandes conjuntos escultóricos
Ha participado en exposiciones como Documenta de Kassel, representado a Alemania en la Bienal de Venecia de 1978 y liderado numerosos proyectos de arte público en Europa.
En el contexto de Arte y Naturaleza, Rückriem ha creado varias piezas en Huesca, entre ellas el Monumento al Siglo XX en Abiego y la Estela XXI en el CDAN, que prolongan su investigación sobre el monolito como forma elemental
La ubicación. El diálogo con la Sierra de Guara
La elección del campo abierto cerca de Abiego no fue casual. Según estudios del propio proyecto, Rückriem visitó numerosos parajes de la provincia antes de decidir, el artista necesitaba utilizar las montañas como fondo y referente, pero sin su cercanía inmediata. Esta búsqueda lo llevó a descender hasta una altitud de 600 metros, hacia el sureste, a las estribaciones de la Sierra de Guara

El lugar elegido, en el kilómetro 8 de la carretera que une Abiego con Peraltilla, presenta características únicas, junto a una Cañada Real, uno de los antiguos caminos de paso para el ganado que recorren la Península Ibérica, crece un bosque de almendros perfectamente alineados. Tras él, en un plano en suave pendiente, se divisa una gran extensión del territorio con los Pirineos como telón de fondo.

Este emplazamiento cumple con la visión de Rückriem de crear una obra que habitara el territorio de frontera, el espacio "entre": entre la llanura y la montaña, entre lo cultivado y lo salvaje, entre la geometría humana y el azar natural. La ubicación también responde a la historia del lugar, tierras que fueron de marca, de frontera, intermedias entre distintos reinos y culturas.
Puerta del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara

Cuando visites el Monumento al Siglo XX en Abiego notarás que la obra no invade el espacio; lo ordena. Al caminar entre los bloques, sentirás la escala humana frente a la escala geológica de la sierra. El granito, un material ajeno a esta zona caliza, crea un contraste cromático que se vuelve mágico durante el atardecer, cuando la piedra parece encenderse
La obra, al situarse en un terreno sin barreras visuales, multiplica las lecturas: la masa pétrea dialoga con los cultivos, la sierra, el cielo, y contigo, cuando te muevas verás cómo cambia la percepción del conjunto.

El monumento actúa como hito y mirador sobre el pueblo y la sierra. Funciona a la vez como escultura, mojón en el territorio y puerta simbólica al Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara




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