Por las sendas del ganado: las cabañeras que dibujan el Somontano
Agosto 2026
Las cabañeras son antiguas vías pecuarias utilizadas para la trashumancia del ganado.

En concreto en nuestra tierra unían el valle del Ebro y los pastos pirenaicos. Podían tener anchuras grandes (hasta unos 75 metros en algunos tramos señalizados) y conectaban pueblos, ermitas y zonas de pasto. Muchas coinciden hoy con pistas rurales o senderos

A medida que voy profundizando en este tema quedo más fascinado. Aun recuerdo de niño ver pasar el ganado en trashumancia con aquellas esquillas grandes que llevaban colgados del cuello los animales y que formaban un autentico espectáculo, los silbidos de los pastores, el aullar de los perros y el sonido de los cencerros. Era muy duro para el ganado y para los pastores que lo llevaban, incluidos los perros, el sol, las tormentas, el sortear obstáculos naturales, la noche..
Mucha gente que creció viendo pasar rebaños recuerda esa escena: días enteros caminando, pastores, mastines, polvo en el camino. Era una actividad durísima pero también uno de los movimientos económicos más importantes de la península durante siglos. No olvidemos que estamos hablando de una época en que la economía del país se sustentaba en la agricultura y la ganadería.
Las rutas cabañeras del Somontano, una red histórica de caminos.
En el Somontano estas rutas ganaderas se integran en una red histórica de caminos que atraviesan la Sierra de Guara y conectan localidades como Bierge, Alquézar o Colungo.
La cabañera que está perfectamente documentada entre Colungo y Las Almunias se identifica expresamente como la cabañera Mequinenza–Broto, es decir, una vía de comunicación ganadera de mucha mayor longitud, desde la Tierra Baja hasta los pastos pirenaicos de Broto.

Existe documentación en los que La Real Audiencia de Aragon ordena el amojonamiento en los términos de Rodellar, Bierge y Adahuesca del CAMINO CABAÑAL.
El documento describe incluso cómo se colocarían los mojones en el terreno. Es decir: aquí ya no estamos haciendo una reconstrucción hipotética; tenemos constancia documental de que la cabañera existía y de que se delimitó oficialmente.

La cabañera no era exclusivamente de ovejas ERA UNA vía de comunicación rural.
La documentación del Camino Natural cuenta que por este mismo sistema de caminos circulaban arrieros con mulas cargadas de aceite, trigo, vino, patatas y miel.
Entre Rodellar y Las Almunias existían antiguamente dos caminos principales para comunicar el valle con el Somontano: uno por cada margen del Alcanadre.

El primero de ellos discurría por la Sierra Rufas, por la parte alta, actualmente un tramo de aquel camino ha desaparecido. El otro se dirigía hacia la Peonera. Esto está recogido por Enrique Salamero, que ha documentado numerosos caminos y construcciones tradicionales de la zona.
Vestigios de memoria viva.

El paisaje antiguo tenía muchas más comunicaciones de las que vemos actualmente. Hay incluso restos de corrales y majadas asociados a esta gran cabañera en otros puntos del Somontano y se conserva la memoria de lugares de descanso de pastores. Por ejemplo, el antiguo Mesón de Sevil estaba precisamente relacionado con quienes recorrían esta vía.
Conoce la importancia de los mesones en “Un techo, un fuego y un saludo. Los mesones que unían la sierra de Guara con el llano”
En Azlor se conserva un enorme litonero (almez) junto a la antigua cabañera Mequinenza–Broto. La tradición local dice que bajo su sombra descansaban los pastores trashumantes. Hasta los árboles pueden conservar la memoria de la cabañera.

Al desaparecer la ganadería y reducirse la población, algunos caminos dejaron de utilizarse y literalmente volvieron a ser monte. El actual Camino Natural recupera muchos de ellos.
Vamos a centrarnos en el tramo Las Almunias –Asque - Colungo y tratar de reproducir la preocupación de los pastores en aquel recorrido, ante todo y fundamentalmente pensaban en el agua para que el ganado abrevase, alguna majada, zona para encerrar las ovejas y descansar. Otro problema importante era los pasos de los ríos, dependiendo siempre del año y del curso del agua y por supuesto los pueblos que atravesaban.
Nuestro viaje: Las Almunias → Asque
Imaginemos que estamos, por ejemplo, hacia finales del siglo XIX.
El Pastor ha salido de Las Almunias de Rodellar. Lleva un rebaño importante y varios perros. No hay carretera asfaltada, ni vehículo de apoyo, ni teléfono. El camino es el que ha utilizado su padre y antes que él su abuelo.
Y aquí comienza lo interesante.
Las Almunias, no estamos ante un camino aislado
Las Almunias era un pequeño núcleo agrícola y ganadero situado en una posición estratégica. Los caminos que salían de allí tenían varias funciones: comunicación entre pueblos, acceso a campos y pastos y circulación de ganado.
La propia red actual conserva caminos antiguos con muros de piedra alrededor de Las Almunias y Pedruel.

Cuando veamos un muro de piedra junto a una senda, no debemos pensar necesariamente en una construcción ornamental. En muchos casos era parte de la infraestructura cotidiana del camino: sostener la plataforma, separar cultivos y encauzar el tránsito.
El Alcanadre, proveedor esencial del Agua
Aquí el paisaje empezaba a cambiar. Los Pastores buscaban AGUA para abrevar al ganado, era imprescindible.
Un rebaño del orden de 500/1000 oveja no podía atravesar Guara como si fuera una excursión moderna. Los puntos de agua condicionaban enormemente la marcha. Por ello el rio ALCANADRE aparece como uno de los protagonistas de esta apasionante ruta.
Había que conseguir que todo el rebaño atravesara el cauce sin dispersarse.

Y los perros no eran un elemento secundario: tenían una función extraordinaria, eran imprescindibles para manejar un rebaño grande en un paisaje tan quebrado como Guara
Los pastores no podían controlar individualmente cientos de animales. Los perros eran literalmente sus extensiones de brazos y piernas: impedían que las ovejas se abrieran hacia los lados, recuperaban las rezagadas y mantenían compacta la columna.
Pasaderas de Pedruel, piedras talladas
Las famosas Pasaderas de Pedruel son uno de los antiguos sistemas para atravesarlo: piedras talladas, colocadas en el cauce y separadas entre sí para permitir el paso. La propia documentación del Camino Natural las identifica como una de las formas tradicionales de cruzar los ríos de Guara

El paisaje de Guara está lleno de pasos aparentemente absurdos para nosotros. Los Pastores se adaptaban al terreno y utilizaban collados, pasos estrechos, repisas y pequeños puentes
La documentación del Camino Natural conserva el recorrido por los barrancos de Modovil y Avellaneras, la Virgen de la Viña, Corral Nuevo y las Palomeras. Allí aparece una evidencia excepcional de cómo se resolvían estos problemas: el Puente de las Bruxas, sobre el barranco de Cautiecho
El Puente de las Bruxas, la sencillez de la estructura
Los antiguos habitantes necesitaban salvar una grieta profunda y lo hicieron con una estructura extremadamente sencilla y practica.

Por allí no solamente pasaban pastores. La documentación oficial nos dice que circulaban arrieros con mulas cargadas de aceite, trigo, vino, patatas y miel.
Era una auténtica arteria económica de montaña.
Las Palomeras, el kárstico como referencia
Después aparecen las formaciones kársticas de Las Palomeras.
Si te interesa conocer el fenómeno kárstico de la sierra de Guara, lee “El fascinante proceso karstico. El escultor silencioso de la sierra de Guara”.

Las formaciones que en la actualidad son vistas como un fenómeno geológico, para el caminante antiguo eran también una referencia territorial, probablemente veían:
“la fuente”,“el collado”,“la majada”,“el paso del río”,“la roca donde se refugian las ovejas”,“el camino de Asque”.
El paisaje estaba lleno de nombres y referencias prácticas.
El Tranco de las Olas, el río Isuala-Balcés
Aquí llegamos a uno de los puntos más bonitos de la ruta.

Al llegar hacia el río Isuala-Balcés, los viajeros tenían un problema serio: cuando el río bajaba crecido no podían cruzarlo normalmente.
La solución tradicional dio nombre al lugar: Tranco de las Olas.
Según la documentación oficial, se utilizaba un simple tronco fijado a la roca mediante amarres metálicos. Era una construcción provisional porque las avenidas del río acababan llevándosela.
Corredor de Alquézar, corazón de nuestro recorrido
Desde Las Almunias la red de caminos se abre hacia Alquézar y aparecen sucesivamente diversos barrancos tributarios.
Y desde Alquézar tenemos el corredor:
Alquézar → Villacantal → Asque.
Afortunadamente sí disponemos de documentación muy clara sobre el camino actual y sus elementos históricos

El Camino Natural desciende desde Alquézar, pasa por las Balsas de Basacol, baja al Vero, lo cruza por el Puente de Villacantal y asciende hacia Asque. Y aquí nos encontramos con uno de los restos que más interesantes
Abrigo de Regacens
No es solamente una curiosidad arqueológica. La documentación turística oficial dice expresamente que fue utilizado antiguamente como corral de ganado. Además conserva pinturas rupestres.

Lee más sobre los abrigos del Parque Cultural del Río Vero, patrimonio de la Humanidad, en "Nuestros ancestros. La prehistoria en Guara"
Ahora podemos imaginar a los pastores llegando con el rebaño.
La roca proporcionaba techo.
El terreno permitía controlar la salida.
El ganado quedaba protegido.
Y los pastores podían la noche o resguardar temporalmente las ovejas.
Villacantal, paso del cañon del Vero
Estamos entrando en el paisaje de los grandes cañones de Guara. Hay que cruzar el río Vero y este no es un arroyo

El Puente de Villacantal se encuentra precisamente donde el cañón se estrecha y permite salvar el río. Se trata de un puente histórico del siglo XV, renacentista, aunque algunos se lo atribuyen a los romanos.
Es un punto de comunicación importante, no solo un paso de ganado.
Asque, final de nuestro recorrido
Después del Vero se asciende hacia Asque.
Aquí el camino vuelve a ganar importancia porque desde Asque continúa hacia Colungo.
Y aparece otro protagonista:
Puente del Diablo, ayuda de ultratumba
El nombre ya nos cuenta algo.

La explicación oficial del Camino Natural dice precisamente que su emplazamiento y la dificultad de construirlo han dado lugar a leyendas que atribuyen su construcción al Diablo.
Cuando una obra era extraordinariamente difícil, la memoria popular la convertía en historia.Y así nacían nombres como “Puente del Diablo”.
La riqueza de la trashumancia
A lo largo de este recorrido hemos podido comprender que la TRASHUMANCIA no consistía simplemente en “andar con las ovejas”. Hemos encontrado algo mucho más rico.
La cabañera no era una línea en un mapa. Era un sistema
El camino → el agua → los pastos → los corrales → los puentes → los abrigos → las posadas → los pueblos → los pastores → los perros → el ganado.
Todo estaba relacionado
cabañeras + caminos vecinales + caminos de herradura + pasos de río + corrales + fuentes + puentes + majadas.
Todo formaba una infraestructura ganadera completa.
Y eso explica por qué algunos caminos que hoy parecen insignificantes eran en realidad fundamentales.
Generaciones de conocimiento del territorio
Probablemente aquellos Pastores seguían utilizando caminos que, aunque modificados, tenían detrás generaciones y generaciones de conocimiento del territorio.

Es nuestra intención reconstruir una jornada completa de trashumancia —desde que el Pastor se levantaba hasta que encerraba el ganado por la noche—utilizando los lugares concretos que acabamos de recorrer.
Ahí aparecerán detalles de la vida cotidiana que no suelen encontrarse en las guías turísticas. Será motivo de otro post que en breve publicaremos.
Con este escrito y el que en breve publicaremos sobre aspectos más humanos desde Apartamentos Rurales Rad Icarium queremos hacer un pequeño reconocimiento a aquellos Pastores que con su esfuerzo sostuvieron una parte importante de la economía del país y abrieron nuevas y difíciles vías de comunicación







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